RELATOS MÁGICOS PARA MIRAR LA MONTAÑA DEL NORESTE DE SORIA: MONCAYO MONTAÑA MÁGICA

“DE AÑAVIEJA A TARAZONA POR LAS ENTRAÑAS DEL MONCAYO”

El imperio de la Media Luna estuvo presente también en los pueblos del Moncayo. Una bucólica historia cuenta el tierno idilio de un pastor de Añavieja con una hermosa joven de la misma localidad. El vaquerillo, enamorado de la zagala, le esculpió una curiosa colodra que entregó como prenda de su amor.

Pero los animales del joven, que pastaban en la laguna de Añavieja, perecieron uno a uno obligando al pastor a emigrar a Tarazona al servicio de un rico musulmán. Varios años después, a la vera del río Selcos, el pastor se dio cuenta de que un extraño objeto obstruía la entrada del agua. Al quitarlo, comprobó sorprendido que se trataba de la colodra que le había regalado a su enamorada.

La única explicación a aquel fenómeno hablaba de conductos subterráneos secretos que atravesaban las entrañas del Moncayo y unían las tierras de Añavieja con Tarazona. Asustados los mozárabes por lo extraño del descubrimiento, torturaron al joven hasta su muerte. Enterada la enamorada, se dice que fue hasta Tarazona y, desde lo alto de un montículo, lanzó una terrible maldición sobre los asesinos.

Texto: Eva Sánchez

Colodra1                        Colodra2

 

Colodra3

PR-SO 85 Sendero del Alhama al Añamaza

 Esta ruta recorre a lo largo una gran parte del L1C Cigudosa-San Felices por su extremo sur y nos presenta un rico muestrario de los valores naturales que conforman este singular Espacio Natural. Principalmente, utiliza caminos vecinales antiguos que buscaban el trazado más fácil para viandantes y caballerías en un relieve tan intrincado y abrupto como éste.

Entre San Felices y Añavieja el trazado es muy variado en cuanto a vegetación. Es de destacar el encinar en las inmediaciones de San Felices donde abundan ejemplares corpulentos y centenarios de amplias copas bajo las que podemos descansar en el camino. Nos brinda diversos panorámicas del Moncayo y de los valles que cae vertiginosamente hacia la vertiente del Ebro. Fuera del camino se encuentra el pico Pégado, al cual se puede ascender fácilmente desviándonos del trayecto. Las vistas desde su alto son excelentes y su ladera norte es una tupida alfombra de gayuba y lastón, digna de ver en primavera cuando emerge un rico muestrario de vistosa flores como peonías, orquídeas y otras tantas especies.

Entre Añavieja y Dévanos el recorrido sigue el cañón calcáreo del río Añamaza en sus inicios y a pocos kilómetros de su nacimiento en la sierra del Madero.

Ruta dévanos Cigudosa 30_08_08 005                           Sendero2

 

Sendero3                           Sendero 4